martes, junio 06, 2006

Mediodía

Las personas caminan cabizbajas, insanas,
el gris del cemento, suciedad en las fachadas,
encuentros fugaces de miradas, emanan
personas inacabadas.

Animales que creen sentirse como espadas
y mutilan del animal su quijada,
masticando y mascullando a carcajadas,
personas inacabadas.

Me anima el silencio, descubro,
memorias de delgados sapientes,
me anima su rumbo,

aún tan lejos, omniscientes,
nos aleccionan frente al mundo
de los reflejos conscientes.