lunes, mayo 22, 2006

La Muerte

Círculo vacio, prisión inerte,
bajando peldaño a peldaño,
me he reencontrado con la muerte,
con su mármol sucedáneo.

Prisión de polvo ausente,
cuidado por hermitaños,
campa el óxido a su suerte
en los aledaños.

Un frio enorme y encorvado
me dió esperanza en su presencia,
ante la certeza del turbado;

Porqué matarse si la muerte,
a cada instante, en cada esencia,
te lleva de la mano.